miércoles, 2 de septiembre de 2026
Tecnología

El uso del efectivo persiste en México pese a la eficiencia del SPEI

Aunque el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios opera desde 2004, la preferencia por el dinero físico sigue siendo un desafío para la inclusión financiera en el país.

Redacción Crónica de México
Foto: xataka.com.mx

A más de dos décadas de la implementación del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) por parte del Banco de México, la cultura del efectivo continúa predominando en las transacciones cotidianas de los mexicanos. A pesar de que esta infraestructura permite transferencias bancarias inmediatas entre cuentas de distintos bancos las 24 horas del día, una gran parte de la población y de los pequeños comercios optan por el uso de billetes y monedas como su principal método de pago.

El fenómeno de la preferencia por el efectivo en México responde a diversos factores sociales y económicos que han perdurado a lo largo del tiempo. Mientras que los grandes sectores bancarios han modernizado sus plataformas, los mercados locales, tianguis y pequeños negocios de barrio siguen operando bajo un esquema predominantemente físico, argumentando en muchos casos la inmediatez, la desconfianza en los sistemas digitales o la falta de acceso a terminales punto de venta.

La SHCP y diversas autoridades financieras han señalado en repetidas ocasiones que la digitalización de los pagos es un paso necesario para reducir la economía informal y mejorar la seguridad de los ciudadanos al evitar el traslado de grandes sumas de dinero en efectivo. Sin embargo, la brecha de adopción tecnológica sigue siendo una realidad en diversas regiones del país, donde la conectividad y la educación financiera actúan como barreras críticas para la transición hacia modelos de pago sin contacto.

Para revertir esta tendencia, las autoridades han propuesto fomentar el desarrollo de nuevas tecnologías de pago instantáneo y campañas de sensibilización sobre la seguridad de las transacciones electrónicas. El objetivo central es que el sistema financiero sea más accesible para aquellos sectores que tradicionalmente han quedado fuera del radar bancario, permitiendo que la eficiencia del SPEI sea aprovechada no solo por empresas, sino por cada ciudadano en sus compras diarias.

El reto hacia el futuro para las instituciones financieras mexicanas implica generar mayor confianza en la seguridad de los movimientos bancarios digitales. Aunque la herramienta técnica para dejar el efectivo existe desde hace años, la consolidación de una sociedad sin dinero físico dependerá de una combinación entre mejores políticas de inclusión y un cambio profundo en los hábitos de consumo de la población mexicana.

economiamexicotecnologiafinanzasbanca