viernes, 11 de septiembre de 2026
México

Especialistas urgen elevar inversión educativa al 8% del PIB nacional

Ante los recientes resultados del informe PISA 2025, expertos señalan la necesidad de incrementar el presupuesto educativo para revertir el rezago académico en México.

Redacción Crónica de México
Foto: eleconomista.com.mx

Especialistas en política educativa y analistas económicos han manifestado esta semana que el Estado mexicano debe elevar la inversión en el sector educativo hasta alcanzar al menos el 8% del Producto Interno Bruto (PIB). Este llamado surge tras la publicación de los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) 2025, cuyos indicadores reflejan retos significativos para el sistema de enseñanza nacional en áreas clave como matemáticas y comprensión lectora.

De acuerdo con las evaluaciones internacionales más recientes, el desempeño de los estudiantes muestra la urgencia de fortalecer la infraestructura escolar y la capacitación docente. Los especialistas sugieren que un aumento sostenido en el gasto público permitiría cerrar las brechas de desigualdad que afectan a las zonas rurales y marginadas, donde el acceso a recursos tecnológicos y materiales pedagógicos sigue siendo limitado en comparación con los estándares globales.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) enfrenta el desafío de ajustar sus estrategias pedagógicas ante los datos arrojados por la OCDE. Si bien el gobierno federal mantiene diversos Programas de Bienestar destinados a estudiantes, diversos sectores académicos insisten en que la inversión debe focalizarse primordialmente en la calidad educativa y la actualización de los planes de estudio, asegurando que cada peso asignado desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público impacte directamente en el aula.

Representantes de organizaciones civiles han propuesto que el Congreso de la Unión priorice este incremento presupuestal durante la discusión del próximo Paquete Económico. Argumentan que, sin una inyección de recursos equivalente al 8% del PIB, será difícil mejorar las condiciones de aprendizaje y competitividad de las futuras generaciones ante el mercado laboral global y los retos tecnológicos del siglo XXI.

Finalmente, el debate sobre el financiamiento educativo se mantiene como una prioridad en la agenda pública nacional. El sector educativo busca no solo la cobertura, sino una transformación profunda que permita a México escalar posiciones en las mediciones internacionales, garantizando que el derecho a la educación sea una realidad tangible con el respaldo financiero necesario para su plena ejecución.

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