lunes, 19 de octubre de 2026
Tecnología

México ensambla servidores para inteligencia artificial ante la demanda de Estados Unidos

El auge de la inteligencia artificial en Estados Unidos impulsa la manufactura de infraestructura de cómputo en México, aunque el valor agregado y los salarios de alta especialidad permanecen en el norte.

Redacción Crónica de México
Foto: xataka.com.mx

La industria electrónica en México se ha consolidado como un eslabón fundamental en la cadena de suministro global para la inteligencia artificial. En diversas plantas de manufactura ubicadas en el norte del país, se ensamblan miles de servidores de alta capacidad necesarios para alimentar los centros de datos que operan las plataformas de IA en Estados Unidos. Este fenómeno responde a la creciente demanda de infraestructura física, más allá del desarrollo de algoritmos, que requiere la capacidad instalada y la proximidad logística que ofrece el territorio mexicano.

Aunque el volumen de producción de hardware especializado ha crecido de manera constante en los últimos meses, existe una brecha notable en la distribución del valor económico. Mientras que el ensamblaje y la integración de componentes se realizan en plantas mexicanas, el diseño de arquitectura de sistemas, la investigación de software y la gestión de modelos de lenguaje se concentran en centros tecnológicos estadounidenses. Esto resulta en una disparidad donde la fuerza laboral mexicana se enfoca principalmente en tareas de manufactura técnica, dejando los puestos de mayor remuneración salarial fuera de las fronteras nacionales.

Especialistas del sector industrial señalan que esta dinámica plantea retos significativos para la política económica nacional. La dependencia de la manufactura por contrato limita la captación de beneficios derivados de la propiedad intelectual y el desarrollo tecnológico avanzado. Ante este escenario, diversos sectores han sugerido la necesidad de fortalecer la vinculación entre las universidades tecnológicas del país y las empresas instaladas, con el fin de transitar hacia esquemas de producción que involucren un mayor desarrollo de ingeniería local.

Por su parte, la Secretaría de Economía ha mantenido diálogos con representantes de la industria tecnológica para evaluar estrategias que permitan elevar el perfil de las operaciones en México. La propuesta busca que, en el mediano plazo, las plantas de ensamblaje no solo sean centros de manufactura, sino espacios donde se realicen procesos de mayor complejidad técnica. Esto permitiría mejorar las condiciones laborales y atraer inversiones que generen empleos mejor remunerados en el sector de las tecnologías de la información.

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