miércoles, 29 de julio de 2026
Tecnología

CEO de Greptile defiende jornadas laborales extremas bajo esquema de voluntariedad

Daksh Gupta, CEO de la startup Greptile, desató controversia tras calificar las jornadas laborales extensas como un producto opcional para sus empleados.

Redacción Crónica de México
Foto: xataka.com.mx

Daksh Gupta, CEO de la empresa de software empresarial basado en inteligencia artificial Greptile, se encuentra en el centro de un debate laboral internacional tras defender públicamente el esquema de trabajo conocido como 996. Este sistema, que consiste en laborar de nueve de la mañana a nueve de la noche, seis días a la semana, fue catalogado por el ejecutivo como un producto voluntario para aquellos profesionales que buscan un crecimiento acelerado en sus carreras tecnológicas.

La polémica surgió a raíz de una publicación realizada por Gupta en la red social X, donde argumentó que el compromiso inferior al máximo esfuerzo posible carece de valor real en entornos de alta competitividad. Según el ejecutivo, la cultura laboral en las startups de IA exige una dedicación total, sugiriendo que cualquier desempeño que no alcance la excelencia absoluta resulta insuficiente para cumplir con las metas de innovación que demanda el sector actual.

Esta postura ha generado críticas inmediatas por parte de especialistas en derecho laboral y organizaciones enfocadas en el bienestar mental, quienes advierten sobre los riesgos de normalizar jornadas que superan los límites saludables. En el contexto de la legislación mexicana, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) ha enfatizado recientemente la importancia de respetar los horarios máximos establecidos y promover un equilibrio entre la vida personal y las responsabilidades profesionales para evitar el agotamiento crónico.

Aunque el modelo de trabajo flexible es común en la industria tecnológica global, la defensa de esquemas que rozan la explotación ha encendido alertas en diversos mercados laborales. Analistas del sector señalan que, si bien la innovación requiere dinamismo, las empresas deben alinear sus objetivos de crecimiento con las normas de derechos humanos y laborales vigentes, evitando que la presión por la productividad comprometa la integridad de los trabajadores.

Por el momento, la postura de Greptile se mantiene como un referente de las tensiones actuales dentro del ecosistema de las startups de Silicon Valley. Mientras tanto, el debate trasciende fronteras y cuestiona si la cultura del esfuerzo extremo es realmente un modelo sostenible para el desarrollo tecnológico o si, por el contrario, requiere una regulación más estricta por parte de las autoridades competentes.

tecnologíaderecho laboralinteligencia artificialempleostartups